Una de las bases del protocolo es que, cuando se da una visita, el invitado ha de adaptarse a los usos del anfitrión. Es el viejo principio de «allí donde fueres, haz lo que vieres». Sin embargo, durante el viaje a nuestro país de Mohammed Jatamí, presidente de la república islámica de Irán, el protocolo ha sido adaptado a los rigores del fundamentalismo islámico: se han eliminado las bebidas alcohólicas en comidas y recepciones, así como los saludos que hubiesen obligado a Jatamí a estrechar manos femeninas, entre ellas la de la reina Sofía.
En Francia, la negativa de Jatami a que se sirviera vino en el almuerzo oficial que iba a ofrecerle el presidente francés, Jacques Chirac, en el palacio del Elíseo, provoca que no se celebre ese almuerzo.
La Presidencia iraní explica que «las visitas a países extranjeros del presidente iraní, requieren que las normas islámicas sean respetadas, y esto ha sido notificado a las autoridades francesas». Pero «como no se ha llegado a un acuerdo al respecto, la visita a Francia no puede realizarse en la fecha prevista».
Los franceses señalaron que la costumbre de servir vino del país en los almuerzos oficiales que se celebran en el Elíseo no puede derogarse por exigencias del protocolo islámico. Recordaron que los dirigentes franceses que visitan países musulmanes respetan las costumbres locales en sus visitas oficiales y que esperan una actitud recíproca por parte de sus huéspedes.
Los musulmanes siempre quieren salirse con la suya, vayan donde vayan quieren que se respeten sus costumbres y creencias, pero no quieren respetar la de los demás. Me acuerdo del viaje que hizo Jatami a España, la ministra de Palacio le esperaba en el aeropuerto junto con el presidente del gobierno. Jatami le dió la mano a nuestro presidente pero no hizo lo mismo con la ministra, pues era mujer, y por lo tanto "impura" e "inferior".
Eso si, si la ministra viaja a Irán, debe ponerse el pañuelo en la cabeza y observar escrupulosamente las costumbres locales.
Lo que alguien deberia decirle a este Jatami, recien salido de la edad media, es que si viene a España tendrá que aceptar nuestras costumbres, le gusten o no, como hacemos nosotros con ellos. Si no quiere vino, que no lo beba, pero que no fastidie a los demás. Y deberían obligarle a dar la mano a nuestros ministros, sean hombres o mujeres, o jugamos todos o rompemos la baraja.
Es fácil constatar como los musulmanes, en general, no respetan el cristianismo, nos siguen viendo como cruzados camino de Jerusalén, no permiten la libertad religiosa en su territorio, y si la permiten, la acotan, de diversas maneras, pero en cambio construyen mezquitas, cada vez más, en nuestro territorio.
Y nosotros, con este gobierno laico de ZP, encima les apoyamos hasta en las clases de religión. Esto es una nueva invasión musulmana, pacífica pero invasión, la entrada de mayoria de inmigrantes marroquies, etc.
¿Por que es tan dificil obligar al que viene a aceptar y respetar nuestras costumbres y constitución española?. Pues por que somos un pais débil y carecemos de unidad, aunque nos pese, deberiamos echar del pais a cualquiera que no venga a trabajar con voluntad de integrarse y respetar el pais que le acoge.
En fin, Francia no da su brazo a torcer y pondrá vino en la comida, en cambio nosotros, no lo pondremos, parece una cuestión trivial esta, pero no lo es. Nosotros nos adaptamos a todo el mundo y cedemos lo que haya que ceder aunque no sean recíprocas estas concesiones. A Zp le huele la espalda a Brummel.
En Francia, la negativa de Jatami a que se sirviera vino en el almuerzo oficial que iba a ofrecerle el presidente francés, Jacques Chirac, en el palacio del Elíseo, provoca que no se celebre ese almuerzo.
La Presidencia iraní explica que «las visitas a países extranjeros del presidente iraní, requieren que las normas islámicas sean respetadas, y esto ha sido notificado a las autoridades francesas». Pero «como no se ha llegado a un acuerdo al respecto, la visita a Francia no puede realizarse en la fecha prevista».
Los franceses señalaron que la costumbre de servir vino del país en los almuerzos oficiales que se celebran en el Elíseo no puede derogarse por exigencias del protocolo islámico. Recordaron que los dirigentes franceses que visitan países musulmanes respetan las costumbres locales en sus visitas oficiales y que esperan una actitud recíproca por parte de sus huéspedes.
Los musulmanes siempre quieren salirse con la suya, vayan donde vayan quieren que se respeten sus costumbres y creencias, pero no quieren respetar la de los demás. Me acuerdo del viaje que hizo Jatami a España, la ministra de Palacio le esperaba en el aeropuerto junto con el presidente del gobierno. Jatami le dió la mano a nuestro presidente pero no hizo lo mismo con la ministra, pues era mujer, y por lo tanto "impura" e "inferior".
Eso si, si la ministra viaja a Irán, debe ponerse el pañuelo en la cabeza y observar escrupulosamente las costumbres locales.
Lo que alguien deberia decirle a este Jatami, recien salido de la edad media, es que si viene a España tendrá que aceptar nuestras costumbres, le gusten o no, como hacemos nosotros con ellos. Si no quiere vino, que no lo beba, pero que no fastidie a los demás. Y deberían obligarle a dar la mano a nuestros ministros, sean hombres o mujeres, o jugamos todos o rompemos la baraja.
Es fácil constatar como los musulmanes, en general, no respetan el cristianismo, nos siguen viendo como cruzados camino de Jerusalén, no permiten la libertad religiosa en su territorio, y si la permiten, la acotan, de diversas maneras, pero en cambio construyen mezquitas, cada vez más, en nuestro territorio.
Y nosotros, con este gobierno laico de ZP, encima les apoyamos hasta en las clases de religión. Esto es una nueva invasión musulmana, pacífica pero invasión, la entrada de mayoria de inmigrantes marroquies, etc.
¿Por que es tan dificil obligar al que viene a aceptar y respetar nuestras costumbres y constitución española?. Pues por que somos un pais débil y carecemos de unidad, aunque nos pese, deberiamos echar del pais a cualquiera que no venga a trabajar con voluntad de integrarse y respetar el pais que le acoge.
En fin, Francia no da su brazo a torcer y pondrá vino en la comida, en cambio nosotros, no lo pondremos, parece una cuestión trivial esta, pero no lo es. Nosotros nos adaptamos a todo el mundo y cedemos lo que haya que ceder aunque no sean recíprocas estas concesiones. A Zp le huele la espalda a Brummel.















