
Ayer sábado 2 de julio, leí con atención el pequeño artículo de Antonio Gala en el Mundo titulado "Palabrita del Niño Jesús".
¡Como se le ve el plumero a Gala!, un plumero grande y multicolor, con muchas plumas y mucho odio, odio ilógico, odio emocional, y directamente proporcional a su animadversión por la Iglesia católica. Rebato punto por punto, para no olvidarme de nada, pues esta cargadito de despropositos, el articulillo.
Dices que "oponerse a que se llame matrimonio a la unión de dos homosexuales es un juego de hipocresía, del sí pero no, al que la Iglesia y la derecha que la sigue nos tiene acostumbrados."
Vamos a ver Antoñito, matrimonio viene de la palabra latina matrimonium (madre), este se define como la unión legal de un hombre y una mujer, así que ahorrate el comentario, pues ya por etimología y por definición, los sarasas no estan incluidos. Respecto a lo de la derecha que le sigue, ahi veo maldad en tu comentario, pues tu sabes que no es así, se puede coincidir sin seguir a nadie ¿no?.
Sigo con tu articulillo, dices "No hay que hacerle caso. Porque no se trata de algo católico, sino de una relación laica que no aspira a la gracia -maldita la gracia en ocasiones- del sacramento."
Si no se trata de algo católico por que quieres llamarlo matrimonio, conformate con "union civil de homosexuales", o es que en el fondo lo que te gustaría es casarte de blanco y con velo, para estar más mono...y en el "marco incomparable" de una iglesia., y naturalmente que no aspira a la gracia, pues una unión contra natura no sólo no aspira a nada, sino que es un callejón sin salida, sin descendencia.
Deja los sacramentos en paz, el sacramento del matrimonio no lo entiendes, ni lo entenderás jamás, además no es un asunto religioso, y tu polemíca la enfocas atacando a la Iglesia.
Dices tambien que "La familia tradicional está en las últimas precisamente por la actitud de la Iglesia: exigente en exceso en ocasiones y lene en otras, y siempre fuera del tiempo y de las circunstancias", aqui te has lucido, pues expresas un deseo tuyo y no una realidad. La familia es la base de la sociedad, y ya se encargará esta de cuidarla, aun a pesar de lo que está ocurriendo, o de lo contrario, la sociedad misma desaparecerá. Si la Iglesia se adaptara al tiempo y a las circunstancias en lo importante, dejaría de ser Iglesia, pues su doctrina no puede ser temporal, estarimos listos, pero no mentes tanto a la Iglesia, que parece que te pica mucho, es un problema, el que teneis, de sentido común, del derecho natural más que del canónico.
Escribes que "su actitud ante la homosexualidad la excluye de opinar en este caso", podría yo decir lo mismo de tu actitud en contra de la Iglesia, abstente de opinar tambien en este caso ¿no'
Y terminas con un "Gracias a Dios, por descontado. Preocúpese, pues, de sus miembros. en todos los sentidos". Aquí se te vuelve a ver el odio que tienes a la Iglesia, por que no piensa como tú, acepta tu homosexualidad, pero no quieras que todos lo veamos como si fuera lo mas normal del mundo, por que no lo es, aunque te enfades.
En resumen, que se queda todo en una pataleta contra la Iglesia, pero te olvidas de los millones de no creyentes que estan en contra de equiparar estas uniones con el matrimonio, no puedes igualar en derechos realidades distintas, y cito "Nemo plus iuris ad alium transferre potest, quam ipse haberet" (Nadie puede transmitir a otro más derecho del que tuviere).