La nueva ministra de Asuntos Exteriores (enchufada a dedo y no por mérito propio) quiso ser diplomática, pero no lo consiguió. Diplomáticos de carrera recuerdan que Trinidad Jiménez se presentó en los años ochenta a dos exámenes de ingreso a la escuela, pero no consiguió aprobarlos.
Según las fuentes diplomáticas a las que ha tenido acceso El Confidencial Digital, Jiménez abordó en dos ocasiones las oposiciones para acceder a la escuela diplomática. Fue en años alternativos. Hay quien apunta, incluso, que se presentó a las convocatorias de 1986 y 1988.
Pero Trinidad Jiménez no aprobó estas pruebas de acceso a la carrera. Las fuentes consultadas por ECD explican que la nueva ministra de Exteriores acusó personalmente el no haber superado esos exámenes y que quedó algo “traumatizada”. Desde entonces, apuntan, su relación con un buen número de diplomáticos de carrera no ha sido positiva.
Hace unos meses, Trinidad Jiménez se vio envuelta, indirectamente, en una polémica diplomática a cuenta del nombramiento de un español para el consulado en Miami. La ministra intentó promocionar a su jefe de gabinete, Jaume Segura, diplomático de carrera, para el puesto. Sin embargo, el sindicato mayoritario de diplomáticos, la ADE (Asociación de Diplomáticos Españoles), interpuso un recurso contra su nombramiento: querían un diplomático con más ‘galones’ y Segura era demasiado joven, argumentaron.
Finalmente, el delfín de Jiménez tuvo que renunciar al puesto –recuerde aquí la polémica-, aunque las fuentes consultadas por ECD explican que si no se hubiera retirado, hubiera tenido todas las de perder contra los ministros (diplomáticos veteranos).
Pero Trinidad Jiménez no aprobó estas pruebas de acceso a la carrera. Las fuentes consultadas por ECD explican que la nueva ministra de Exteriores acusó personalmente el no haber superado esos exámenes y que quedó algo “traumatizada”. Desde entonces, apuntan, su relación con un buen número de diplomáticos de carrera no ha sido positiva.
Hace unos meses, Trinidad Jiménez se vio envuelta, indirectamente, en una polémica diplomática a cuenta del nombramiento de un español para el consulado en Miami. La ministra intentó promocionar a su jefe de gabinete, Jaume Segura, diplomático de carrera, para el puesto. Sin embargo, el sindicato mayoritario de diplomáticos, la ADE (Asociación de Diplomáticos Españoles), interpuso un recurso contra su nombramiento: querían un diplomático con más ‘galones’ y Segura era demasiado joven, argumentaron.
Finalmente, el delfín de Jiménez tuvo que renunciar al puesto –recuerde aquí la polémica-, aunque las fuentes consultadas por ECD explican que si no se hubiera retirado, hubiera tenido todas las de perder contra los ministros (diplomáticos veteranos).

2 lanzamientos:
Que hayan nombrado Ministra de Exteriores a una persona que no sabe inglés no da una idea de la " seriedad " con la que este Gobierno " regala " carteras , aparte que es curioso que siempre premie a los perdedores o que condecore a " presuntos " culpables , saludos
El Confidencial ese....¿De Jesús Cacho y José Antonio Zarzalejos?
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