20 enero 2010

Fátima y la caída del muro de Berlín


LA RAZÓN
Jorge FERNÁNDEZ DÍAZ / Vicepresidente tercero del Congreso de los Diputados

Estos días son numerosísimos los reportajes y entrevistas de todo tipo que glosan los acontecimientos que llevaron, hace veinte años, a la caída del Muro de Berlín.

Entre tan exhaustiva información, se narra la cronología de los hechos y se analiza el porqué de los mismos. Sin embargo, no he encontrado una respuesta convincente a la pregunta que, entiendo, fundamental: ¿cómo es posible que todo un Imperio como el soviético, colosal en superficie, en habitantes y en potencial militar, se desintegrara sin que mediara ni una guerra, ni batalla y ni siquiera un sólo tiro entre los dos bloques que ese Muro separaba?

Esta pregunta tiene, si cabe, más sentido si recordamos cómo el comunismo conquistó Rusia tras una cruenta revolución –la bolchevique, iniciada en 1917–, y cómo sofocó y reprimió con tanques las insurrecciones de 1953 en la RDA, de 1956 en Hungría, de 1968 en Checoslovaquia o de 1970 en Polonia. ¿Qué sucedió para que nada de eso ocurriera en 1989 y que se precipitara, de esa forma, el principio del fin de la Unión Soviética y, con ella, del comunismo en las quince repúblicas que la integraban y en todos los países satelizados del centro de Europa?

Helmut Kohl se ha aproximado a la respuesta al decir que no encuentra una imagen mejor para describir la situación vivida en aquellos días que citar a Otto von Bismark: «Cuando el manto de Dios pasa por la historia, hay que saltar y agarrarse a él».

Pues bien, yo quiero referirme al paso de «ese manto de Dios» que señala el entonces Canciller alemán ¿Hay respuesta al porqué de ese paso? Pienso que sí y la respuesta –también desde la historia y la razón, tiene un nombre: Fátima.

Soy plenamente consciente de que en una sociedad profundamente secularizada y racionalista puede sonar a provocador introducir esta variable –Fátima–, en el debate a la hora de buscar una explicación o una hipótesis de trabajo, que aporte más luz al misterio que rodea las extraordinarias circunstancias en que se produjo la caída del Muro.

El 13 de mayo de 1917, tres sencillos y analfabetos niños de la aldea de Fátima reciben una visita sorprendente: una «mujer vestida de sol», que resultaría ser la Virgen, se les aparecerá en la Cova de Iria y les hablará de la «conversión de Rusia». Para ello, el Papa deberá realizar la «consagración de Rusia a su Inmaculado Corazón, en comunión con todos los obispos del mundo».
Hay que tener muy en cuenta que, por «Rusia», en el contexto del mensaje de Fátima, se entiende una referencia geográfico-temporal al régimen ateo y anticristiano que allí se impondrá: en octubre de ese año, 1917, –el «octubre rojo»–, la revolución bolchevique tomará el Palacio de Invierno. Por tanto, la promesa de la Virgen sobre la «conversión de Rusia» ha de entenderse como la desaparición de ese régimen político. No es de extrañar, por tanto, que desde la izquierda en general y muy en particular por la cultura marxista predominanteel pasado siglo, se descalificara todo lo relativo a Fátima de forma absoluta.

Tanto Pío XII como Pablo VI, en 1942 y 1967, dieron cumplimiento a la petición, aunque de forma incompleta pues faltaba el requisito de que la citada consagración debía efectuarse «en comunión con todos los obispos del mundo».

Fue determinante el atentado que Juan Pablo II sufrió en la Plaza de San Pedro «precisamente» el 13 de mayo de 1981, fiesta de la Virgen de Fátima, para que realizara la consagración en plenitud. Este hecho marcó un antes y un después en su pontificado. Desde el Policlínico Gemelli, el Papa afirmó que «una mano había disparado el arma y otra mano había guiado la bala». Desde allí mismo, ingresado, manifestó su voluntad de efectuar la consagración pedida.

Tras viajar a Fátima el 13 de mayo de 1982 y manifestarle sor Lucia –la principal de los tres videntes-, que seguía faltando el requisito de la unión con todos los obispos, el Papa se dirigió personalmente a todo el episcopado mundial. El domingo, 25 de marzo de 1984, en una ceremonia cargada de solemnidad y dramatismo, en la Plaza de San Pedro, abarrotada de fieles y ante la imagen traída ex profeso desde allí, Juan Pablo II realizó la consagración pedida. Impresiona ver las imágenes de la grabación de ese acto, ciertamente histórico.

Resulta «llamativa» la relación de hechos que se produjeron a partir del anuncio público de la consagración: tres Secretarios Generales del PCUS fallecen, sucesivamente, en muy breve espacio de tiempo: Brezhnev, Andropov y Chernenko. Luego, aparece en escena Gorbachov, quien dos años después de la consagración, era recibido por el Papa en su condición de Secretario General del PCUS. Era el primer dirigente de este nivel que pisaba El Vaticano.

El propio Gorbachov acaba de comentar al respecto que el continuando debilitamiento del liderazgo en la URSS por esos sucesivos fallecimientos fue decisivo para que la Perestroika se pudiera poner en marcha. Podemos recordar, también, que una de las acepciones de «perestroika» es «conversión».

Sólo falta añadir que tras la caída del Muro el proceso de descomposición de la URSS se precipitó de manera continuada. Dos años después, en 1991, el presidente de Rusia, Boris Yeltsin, junto a los Presidentes de Bielorrusia y Ucrania, certificaron la defunción oficial de la URSS: era el 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción. Resuenan los ecos de las palabras que, según consta en la documentación oficial, la Virgen le dirigió a sor Lucia: «… al final, el Papa me consagrará Rusia… y mi Inmaculado Corazón triunfará». Pocos días después, el presidente Gorbachov dimitió: tras setenta años de comunismo, la bandera de la hoz y el martillo era arriada del Kremlin. Era el día de Navidad de 1991.

No debe sorprender, pues, que el Papa Juan Pablo II, el 13 de mayo de 2000, al proceder en Fátima a la beatificación de dos de los tres pastorcillos, ante un millón de personas, entre ellas la misma sor Lucia, diera públicamente las gracias a la Virgen «porque su mano, sin duda, había guiado todos estos acontecimientos extraordinarios vividos». Tampoco debe sorprender que allí, en la explanada del santuario de Fátima se encuentre un trozo del muro de Berlín con una significativa inscripción.

La Santa Sede ya ha hecho público que Benedicto XVI irá el próximo 13 de mayo a Fátima.

¿Afganistán feminista?

Una periodista occidental ha vuelto, después de 10 años, a visitar una zona al sur de Afganistán.
Con sorpresa las mujeres que antiguamente caminaban siempre un metro detrás de sus maridos, ahora lo hacen caminando cinco metros delante de ellos.
Interesada por este cambio de comportamiento, imaginó que tal modificación de esta situación podría corresponder a un avance en la sociedad.

Lo curioso viene cuando a una de las mujeres le preguntó:
¡Esto es maravilloso! ¿Qué ha sucedido para que desapareciese esa costumbre absurda de caminar detrás de los maridos y que ahora caminen siempre delante de ellos?
La mujer respondió:MINAS

17 enero 2010

La iglesia se vuelca en ayudas para Haití

La Iglesia Católica se ha movilizado para ayudar a la población damnificada por el terremoto en Haití en respuesta al llamamiento hecho por Benedicto XVI para que sean generosos con este país caribeño.

Tras su llamamiento internacional, el Papa aseguró que la Iglesia Católica se activará “inmediatamente” a través de sus instituciones caritativas para ayudar a la población afectada.

Leer las ayudas en este enlace, Zenit

Además de esto, particularmente tengo que decir que hoy en misa el sacerdote nos ha anunciado que toda la recaudación del cepillo de hoy en todas las iglesias de España, irá destinada a los damnificados por el terremoto de Haiti y tengo que decir que la gente que yo he visto dejaba billetes y nada de monedas.


15 enero 2010

Memoria histórica socialista y comunista

Ahora que para los socialistas está tan de moda cambiar nombres de calles, quitar estatuas, placas de monumentos y cuarteles, voy a darles una relación de calles a sustituir que creo que serán de su interés.

Calle Santiago Carrillo en Gijón y Madrid.
Responsable de las “matanzas de Paracuellos” que supusieron el asesinato, sin juicio previo, y el enterramiento en fosas comunes de aproximadamente 5.000 presos políticos, entre los que estaban militares, políticos, simpatizantes de los partidos de derechas, religiosos e incluso niños por el mero hecho de estudiar en colegios católicos.
El exterminio en masa en la zona republicana alcanzó su momento cumbre cuando Santiago Carrillo, en 1936, asumió el mando de la Consejería de Orden Público, aunque ya había habido "sacas" de presos con Margarita Nelken al mando.
De todo ello es testigo el diplomático noruego Félix Schlayer, que intentó salvar a todos los presos que pudo.

Calle Pablo Iglesias en Gijón, Carmona, Zaragoza, Madrid y Alcobendas.
Fundador del PSOE, marxista y por lo tanto antidemócrata, siempre mantuvo que utilizaba las instituciones sólo por interés y para acabar con el sistema desde dentro, pero insistía en que en cuanto se pudiera llevaría al país a la dictadura del proletariado, objetivo último de su ideología. Incluso llegó a amenazar con el atentado personal a otro diputado en el mismísimo parlamento.
Cuando Cánovas del Castillo fue asesinado por un terrorista, Pablo Iglesias dijo: “Condenamos los crímenes de abajo como los de arriba, aunque algunas veces los primeros sean corolario de los segundos”.
En los primeros años del siglo XX, el gobierno preparaba una ley contra el terrorismo, Pablo Iglesias señaló entonces que si la ley era aprobada, el partido socialista estaría dispuesto a abrazar el terrorismo.
Respecto a la iglesia, Pablo Iglesias afirmaría: “Queremos la muerte de la Iglesia, cooperadora de la explotación de la burguesía; para ello educamos a los hombres y así le quitamos conciencias. Pretendemos confiscarle los bienes. No combatimos a los frailes para ensalzar a los curas. Nada de medias tintas. Queremos que desaparezcan los unos y los otros. Proceder de otra manera es una inconsecuencia.”
En 1910 sobre la conjunción republicano-socialista: “Estamos en esta conjunción; y en ella seguiremos hasta cumplir la misión que nos hemos propuesto, y que ya he dicho que es, y no lo repito porque os desagrade, sino porque es la verdad, la de derribar al Régimen.
También en 1910 dijo lo siguiente en el Congreso: “los socialistas estarán en la legalidad mientras la legalidad les permita adquirir lo que necesita; fuera de la legalidad cuando ella no les permita realizar sus aspiraciones”.

Calle Carlos Marx en Gijón, Sevilla, Valencia, Zaragoza y Madrid.
Ideólogo de lo que ha sido el peor totalitarismo de la historia, el comunismo (el socialismo real), causante de más de cien millones de muertos.

Calle Ferrer y Guardia en Gijón, Málaga, Alicante, Mataró, Sabadell, Tarrasa y Zaragoza.
Francesc Ferrer Guardia, fundador de la "Escuela Moderna", y perteneciente a la logia masónica “Verdad de Barcelona” fue un exaltado. Las enseñanzas de su escuela iban a la par: "no nos interesa hoy hacer buenos obreros, buenos empleados, buenos comerciantes; queremos destruir la sociedad desde sus fundamentos. Hoy nos contentamos con introducir ideas de revolución en los cerebros".

Calle Dolores Ibárruri en Gijón, Carmona, Madrid, Fuenlabrada, Ronda, Langreo, Cordoba, Alcobendas, Baracaldo, Plasencia, La Felguera, San Martín de la Vega.
Su carrera fue lenta, condicionada por el carácter minúsculo y sectario del comunismo español. Después del empujón inicial del marido, su padrino político fue José Bullejos. Por él entró en el Comité Central en 1929, pero en 1932, Bullejos cayó por pretender cierta autonomía con respecto a Moscú. Dolores Ibárruri, tras un amago de respaldo, traicionó a Bullejos y lo injurió ritualmente. Nunca más se rebeló en serio contra la URSS. Siguió con sumisión las directrices del más genocida de los movimientos políticos contemporáneos: el comunismo de la época de Stalin. Así sobrevivió en la dirección del PCE hasta su muerte en 1989, pocos meses antes de la caída del Muro.

Calle Sabino Arana en Bilbao, Barcelona.
Sabino Arana Goiri (1865-1903), fundador del Partido Nacionalista Vasco (PNV), dejó muy claro su peculiar modo de pensar en varios de sus escritos.
Estos escritos hablan por sí solos y clarifican el origen de lo que los nacionalistas vascos llaman "conflicto vasco". El modo de pensar claramente racista y fascista de Sabino Arana, ha sido el utilizado a lo largo de la historia por el PNV y el resto de organizaciones satélites que conforman el nacionalismo vasco. Sabino Arana fue el inventor del nombre “Euskadi” que no tiene sentido en euskera y también de la bandera (ikurriña) que en realidad creó para el PNV.
A continuación transcribo algunas frases con las que Sabino Arana sembró el odio:
El bizkaino es nervudo y ágil; el español es flojo y torpe.
El bizkaino es inteligente y hábil para toda clase de trabajos; el español es corto de inteligencia y carece de maña para los trabajos más sencillos. Preguntádselo a cualquier contratista de obras y sabréis que un bizkaino hace en igual tiempo tanto como tres maketos juntos.
El bizkaino no vale para servir, ha nacido para ser señor; el español no ha nacido más que para ser vasallo y siervo.
El bizkaino degenera en carácter si roza con el extraño; el español necesita de cuando en cuando una invasión extranjera que le civilice.
Etc. Etc.

Calle de las Brigadas Internacionales en Valencia, Alcalá de Henares y Avilés.
Un aspecto fundamental de las Brigadas fue el terror ejercido en su seno por los dirigentes stalinistas. André Marty, uno de los principales jefes de la empresa, informaba de los delincuentes que, según él, se habían colado en las brigadas: “En vista de ello, no he dudado en ordenar las ejecuciones necesarias. Esas ejecuciones, en cuanto han sido dispuestas por mí, no pasan de quinientas”. La cifra es elevadísima, pero parecía baja a Marty, y seguramente aumentó mucho, pues, contra lo que él pretendía, la mayoría de las víctimas no eran delincuentes, sino acusados de desviación política. Federica Montseny observó escuetamente cómo los anarquistas extranjeros que cometieron el error de ingresar en aquellas brigadas, lo pagaron con la vida. Sandros Voros, un voluntario procedente de Usa y comunista convencido, escribía, en 1938: “Los líderes del Kremlin, aunque nos proporcionan material, confían sobre todo en el terror. Oficiales y soldados son implacablemente ejecutados siguiendo sus órdenes. El número de víctimas es particularmente elevado entre los polacos, eslavos, alemanes y húngaros”. Y así podríamos seguir largamente.

Calle de Margarita Nelken en Zaragoza, Badajoz, Granada, Coslada y Getafe.
Lanzada a la política, la diputada se distinguió por una exaltación solo comparable con su desprecio por la verdad y despreocupación por sus contradicciones. En la fracasada huelga revolucionaria campesina en el verano de 1934, animó al crimen político y al terrorismo. Participó sin gloria en la revolución de octubre, y emigró a la URSS, donde se hizo ferviente propagandista de Stalin. Después de reanudada la guerra, Azaña señalará su "abusiva campaña de proselitismo" comunista en el ejército.

Calle de Francisco Largo Caballero en Alcobendas, Madrid y Almeria.
En el verano de 1933, mientras el PSOE estaba todavía en el Gobierno, la línea leninista cobró impulso decisivo, bajo la orientación de Largo Caballero, anunciando "la violencia máxima para desplazar al capitalismo". Sólo se oponía Besteiro, horrorizado por una "locura dictatorial" y un "envenenamiento de los trabajadores" que sólo podría traer a España "la República más sanguinaria que se ha conocido en la historia contemporánea". Prieto, uno de los demagogos más irresponsables de la época, apoyó a Largo, aisló a Besteiro y proclamó en octubre, en las Cortes, la ruptura definitiva con las izquierdas burguesas.

Passeig Lluís Companys en Barcelona, Tarragona, Lerida y Gerona.
¿Era Luís Companys el líder democrático que hoy se pretende rehabilitar? Nada más lejos de la realidad.
Son dos los hechos criminales que se deben imputar a Luis Companys y Jover.
Por un lado el levantamiento armado contra la legalidad democrática, que provoca decenas de muertos en Cataluña en octubre de 1934. Por ello fue detenido, juzgado y condenado a 30 años de prisión. Con el triunfo del Frente Popular en 1936 Companys salió de la cárcel, e increíblemente, pese a su reciente pasado delictivo fue restablecido en su cargo de Presidente de la Generalidad, como si nada hubiese pasado.

Y por otro lado la responsabilidad política y personal directa en la represión en Cataluña durante la Guerra Civil, represión que Companys no solo no desconocía y permitía, sino que apoyó con sus medidas legislativas y de gobierno, con la creación por decreto de las milicias ciudadanas para la defensa de la República y la lucha contra el fascismo y la reacción y de los Comités locales de defensa, hoy por todos conocidos como las “checas”. La actuación de esos comités y milicias, tuvo como resultado el asesinato en Cataluña de 8.000 personas durante 1936, según estimaciones del propio Companys, algunas menos en los dos años siguientes.

Calle Indalecio Prieto en Oviedo, Madrid y San Sebastián.
"Las elecciones no son más que una etapa en la conquista y su resultado se acepta a beneficio de inventario. Si triunfan las izquierdas, con nuestros aliados podemos laborar dentro de la legalidad, pero si ganan las derechas tendremos que ir a la guerra civil declarada. Yo deseo una República sin lucha de clases; más para eso es necesario que desaparezca una de ellas. Y esto no es una amenaza, es una advertencia; y que no se diga que nosotros decimos las cosas por decirlas: nosotros las realizamos".

09 enero 2010

Homilía de toma de posesión de Monseñor Munilla


Excelentísimo Señor Nuncio de su Santidad, queridos hermanos en el episcopado, sacerdotes, diáconos, religiosos, consagrados y seminaristas; queridos laicos y familias de esta Diócesis donostiarra, y los que habéis venido de otros lugares (¡me permito hacer una especial mención a los palentinos que habéis querido acompañarme!); autoridades y representantes de la vida pública, cuya presencia entre nosotros agradezco; todos aquellos que seguís esta celebración a través de los diversos medios de comunicación; queridos todos, ¡hijos e hijas de Dios!, que es el mayor “título” que jamás podrá decirse de nosotros, en el cual estamos todos hermanados: ¡La paz de Cristo sea en vuestros corazones!

El Señor Nuncio de su Santidad ha hecho mención en su primera intervención a los santos de esta Diócesis donostiarra. Su invocación me llena de alegría y confianza, porque nos recuerda a todos que, a esta amplia asamblea que hoy se ha congregado, se une también la Jerusalén del Cielo… Su fuerza de intercesión es muy grande, y nos conforta saber que en esta vida no navegamos solos, y que ellos también han pasado por situaciones difíciles, antes de llegar a la gloria. Me quiero encomendar pues, desde el primer momento, a nuestra querida Virgen María, en sus advocaciones de Nuestra Señora de Aránzazu, Virgen del Coro, y me permito también añadir la advocación de Santa María de la Antigua, de Zumárraga. Me encomiendo también a todos los santos y santas que nos han precedido, y de un modo particular, a San Ignacio de Loyola.

Me presento ante vosotros pobre y humilde, con la inevitable sensación de que las expectativas que muchos de vosotros podáis tener, son muy superiores a lo que quepa esperar de mí… Si me permitís un poco de humor para distender el discurso (y quizás también para rebajar las expectativas), en estos días me ha venido a la mente un relato gracioso y enjundioso al mismo tiempo, que escuché a uno de mis hermanos obispos aquí presentes:

Dicen que había un señor muy débil y enfermo, que solicitó audiencia con el Papa para pedirle que rezase por él. Para su sorpresa, el Santo Padre le contestó concediéndole una cita. Llegado el día, acudió con antelación al Vaticano. En el primer control, le indicaron que tenía que ser muy breve porque el Papa estaba muy ocupado; al llegar a la primera planta, el Secretario le insistió en que el Papa estaría cansado, y que no debía alargarse en la entrevista… Al acercarse a la antesala, un monseñor le hizo saber la ocupadísima agenda del Pontífice esa mañana, insistiéndole en la brevedad… Cuando estaba ya a punto de entrar, un cardenal le miró fijamente, al mismo tiempo que se levantaba ligeramente la manga de su muñeca, y daba unos golpecillos con su dedo al reloj… Finalmente, se abrió la puerta, y al ver el rostro del Papa, nuestro hombre, débil y enfermo, sólo fue capaz de balbucear: “¡PAPA!, ¡PUPA!”

A buen seguro que habéis comprendido la intención de mi pequeña broma… La presión que se genera en ciertos momentos es muy grande. Por ello, quiero pediros a todos vuestra comprensión ante mi pequeñez, al mismo tiempo que vuestra buena voluntad en la acogida de las palabras de este pastor de la Iglesia. El factor mediático tan influyente en nuestros días, contribuye fácilmente a construir castillos en el aire, a ver gigantes donde sólo hay molinos, a engrandecer a quienes lejos de ser supermanes, tan sólo son unos peregrinos más en el camino de la vida; o tal vez, a juzgar como demonios a quienes simplemente comparten nuestra misma condición pecadora.

Por todo ello, permitidme que lo diga una vez más: me presento ante vosotros pobre y humilde, al mismo tiempo que consciente de la misión que he recibido de Cristo y de su Iglesia. Nada busco por mi cuenta y sólo le pido a Dios “acertar”, ser instrumento suyo en la construcción de su Reino… Ser “instrumento”, no más. Pero tampoco menos.

En un día como hoy y en las circunstancias presentes, he pensado compartir con vosotros el uso de la palabra… Me explico: Con motivo de mi nombramiento, he recibido muchísimos correos electrónicos y cartas. De entre éstas últimas, he elegido una, que me ha llegado especialmente al alma… Dice literalmente:


Estimado José Ignacio:

La paz y el amor de Jesucristo y la alegría de la Virgen María rebosen en tu corazón. Con tu reciente nombramiento como obispo de la Diócesis de San Sebastián, quiero mostrarte mi acogida y cariño junto con esta tu tierra que te vio nacer. Es mi deseo que te encuentres en casa, acogido y amado como Pastor. Tu nueva labor vaya ungida por el Santo Espíritu. Él te consolará y te dará la fuerza que viene de lo alto para mantenerte fiel a Dios y a la Iglesia. Jesús te dice: “No tengas miedo, Yo estoy contigo”. Así pues, no temas, Dios está con nosotros…

Acuérdate cuando pastorees la grey del Señor, sobre todo, de los pobres, humildes y enfermos, aquellos que no tienen protector y sé un Padre amoroso para todos ellos. Hay mucha falta de cariño en los corazones, José Ignacio;, tú que lo recibes de Nuestro Señor, dáselo a los pobres y a los pequeños; y no te olvides de ninguno… ¡Sé reflejo humilde del Corazón de Jesús, siendo de todos y para todos!

Tú que tanto amas a la juventud, acuérdate de ellos y sé comprensivo con su debilidad, acogiéndolos con misericordia. Ellos necesitan acogida y compasión y un corazón que les comprenda, que les escuche y los acompañe.

Escucha, José Ignacio, escucha el clamor del pueblo sufriente y dolorido y alégrate, al mismo tiempo, con aquellos que se sienten amados infinitamente por Dios. Los niños y los ancianos sean tu predilección; son débiles y dependientes y necesitan apoyarse. Utiliza tu báculo para ayudarles en sus necesidades.

Sobre todo, José Ignacio, cuenta con la gracia de Dios. La empresa es muy grande para un alma sencilla como la tuya, pero la gracia es aún mayor para llevarla a buen fin. No te faltará la oración de la Iglesia. Te tendré siempre presente en mis humildes oraciones y aquí me tienes cuando me necesites. Aprovecho para desearte una Feliz Navidad. Un entrañable recuerdo a tu amatxo. Ongi etorri zure etxera!

¡Da gusto tener unos fieles que le preparen la homilía al obispo! Recibo estos consejos y los hago míos, e intentaré llevarlos a la práctica en el ministerio pastoral.

Queridos fieles de Guipúzcoa: Me presento ante vosotros con pleno deseo y disposición de trabajar en nuestra Iglesia diocesana, de forma que todos juntos sirvamos a Cristo, nuestro Señor. Mi intención es la de entroncarme plenamente en el recorrido de nuestra Diócesis, sumando mis esfuerzos al proyecto pastoral diocesano de una Iglesia al Servicio del Evangelio. ¡No podría ser de otra manera! Caminaremos juntos, creciendo en comunión entre nosotros, en plena apertura y obediencia a las orientaciones de nuestro querido Papa, Benedicto XVI. ¡Confiamos plenamente en el ministerio del sucesor de Pedro! Debemos ser cada vez más conscientes de que Dios quiere que compartamos nuestros talentos. Estamos llamados a discernir y a reconocer los dones que el Espíritu reparte entre nosotros, de forma que podamos trabajar para fortalecerlos y enriquecernos. Os agradezco a todos esta acogida y este recibimiento, aunque me parece que es un tanto desproporcionado y que ha sido sobredimensionado por las circunstancias… Lo acojo y lo agradezco en la fe, sabiendo -y recordándooslo a todos- que es a Cristo a quien estamos recibiendo.

Al ver el calor de vuestra acogida, me he acordado del borriquillo que Jesús montaba aquel Domingo de Ramos en su entrada en Jerusalén. ¿Os imagináis qué ridículo hubiese hecho aquel asno si hubiese creído que aquellas aclamaciones y aquellos saludos estaban dirigidos a él, en vez de a quien llevaba sobre sus lomos? Le pido al Señor no ser tan “burro” como para engañarme así.

Me parece que todos, sin excepción, deberíamos aplicarnos la parte que nos corresponde en esta imagen de la entrada de Jesús en Jerusalén. ¡Qué absurdo hubiese sido que quienes salieron a las calles, aquel Domingo de Ramos, batiendo sus palmas y cantando cánticos de alegría, lo hubiesen hecho por el simple motivo de que el borrico les resultase simpático! ¿Y qué decir de los habitantes de Jerusalén, si se hubiesen resistido a recibir a Jesucristo, porque no les gustaba el asnillo sobre el que venía montado?

La moraleja y la conclusión de esta cuasi fábula que os he propuesto, es obvia: ¡El misterio de la Iglesia sólo cabe vivirlo en la fe y desde la fe! ¡Cualquier otra cosa, inevitablemente, nos conduciría a malas interpretaciones y a manipulaciones! Así nos lo recordó D. Juan María Uriarte en la homilía de su despedida: “La comunidad cristiana se mantendrá incólume si por la fe sabe identificar a Jesús presente y activo en medio de ella y tiene el coraje de confiar en Él «a fondo perdido». Él es la fuerza de la Iglesia en todos sus momentos de debilidad, de prueba y de riesgo”.

Oremos unos por otros, queridos hermanos. No lo digo como una frase hecha, sino con plena convicción de que es el camino para sanar heridas y para alcanzar la meta que perseguimos, que no es otra que dar gloria a Dios. Os pido que nos tomemos en serio esta llamada que os hago. La oración dirigida a la Virgen María será especialmente eficaz. ¡Bien sabemos de la capacidad que tienen las madres de congregar a sus hijos! Con frecuencia, cuando falta la madre, resulta casi imposible convocar a la familia; sin la madre aquello se convierte en un “desmadre”. Pero nosotros… ¡tenemos madre!; y se llama “María”. ¡Cada vez que pronunciemos con confianza este santo y bendito nombre -“¡María!”-, nos sentiremos más hermanos!

Agradezco de todo corazón a todos aquellos que habéis colaborado en la preparación de este acto. No os voy a citar uno a uno, porque seguro que caería en olvidos imperdonables. Gracias a cuantos han contribuido a facilitar las cosas, de muchas y diversas formas, allanando el camino de este pastor que os envía el Papa. ¡Dios os bendiga a todos vosotros y a vuestras familias!

El capítulo de los agradecimientos sería muy largo, y, por ello, voy a resumirlo de una forma muy sencilla: Agradezco a la Iglesia todo lo que he recibido de ella, de forma particular a esta Diócesis de San Sebastián, en la cual nací a la fe y en la que fui feliz ejerciendo el ministerio sacerdotal. Gracias también a la Diócesis de Palencia, que tendrá un hueco en mi corazón para siempre… ¿Y qué diré de mi familia? Sin su respaldo, difícilmente podría estar ahora aquí, dirigiéndoos estas palabras. Gracias a mi “amatxo” Inaxi, y a mi difunto “aita” Esteban, a quien hoy siento muy presente entre nosotros. ¡Querida Iglesia, querida familia, gracias a todos por todo! ¡Dios os bendiga!


(Comentario visto en la web de donde he copiado la noticia-pinchar en el título para acceder tanto a la noticia como al comentario)

Aconsejo a todos pegar y copiar esta maravilla que ha endulzado nuestros oídos y reforzado nuestras convicciones

Escuchar en el mundo actual donde priman el nihilismo, el relativismo, el hedonidsmo, la magnificación del aborto, la eutanasia, los constantes ataques a la Iglesia Católica, promocionar la zafiedad y la falta de cultura resulta alentador y reconfortante.

Estoy seguro que la siembra dará espléndidos frutos. Tiempo al tiempo.

Desde San Sebastián,
Easonense

La Iglesia en Africa

La Iglesia dirige 5.000 clínicas, más de 1.000 hospitales y 800 orfanatos para niños enfermos de sida en África.

¿Cuantas clínicas, hospitales y orfanatos tienen los comunistas, socialistas, sindicalistas, ateos., ismalistas... en Africa?

05 enero 2010

¡No somos iguales!


Si, ¡no somos iguales! El hombre y la mujer son diferentes, gracias a Dios, complementarios y por tanto diferentes, pues dos cosas que se complementan tienen a la fuerza que ser diferentes salvo para los desgraciados de los giliprogres que lo enfangan todo con sus sofismas, falacias y absurdos argumentos sectarios y dogmáticos.

El hombre y la mujer tienen características muy diferentes, a saber, el hombre es más grande, fuerte, tiene más masa muscular, más agresivo, y según muchos estudios se orienta mejor, es más directo, tiene mejor percepción espacial y habilidad matemática etc. La mujer es más pequeña, más porcentaje de grasa por motivos obvios, el embarazo, más débil físicamente pero más sufrida y con más aguante del dolor que este. Tiene mejor habilidad para el lenguaje y muestra mejor sus sentimientos que el hombre, es más empática, familiar etc.

Ninguna de estas características hacen a uno mejor que el otro, no por ser más fuerte se es mejor, ya que entonces un simple buey ganaría la competición. No se trata de competir, ni de ganar o perder, se trata de estar cada uno en su sitio. En nuestra sociedad, cristiana, es verdad que durante muchos siglos ha habido mucho machismo entendible en el contexto histórico. Hoy en día, con todos los avances, se ha logrado una equiparación de derechos lógica, como poder votar, trabajar, etc. Lo que no es lógico, ni normal, es pretender dar la vuelta a la tortilla y hacer encajar por narices la famosa fracesilla de "somos iguales". ¡No, señores, no somos iguales!.

Las cuotas de paridad son una parida absurda, no es más que una discriminación positiva descarada, y lo mismo lo digo con los baremos para entrar en determinadas profesiones como policía, bomberos, militar etc. En estas profesiones la mujeres tienen ventaja haciendo el mismo trabajo, y eso es discriminación salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera.

Como decía, en nuestra sociedad cristiana siempre se ha tratado a la mujer con mimo, con deferencia, con amabilidad y cortesía no porque esta sea tonta o inferior, (esto solo lo pensaría un cabestro descerebrado) sino por que el hombre sabe apreciar el inmenso valor de su compañera, la mujer y así lo demuestra.

En nuestra sociedad cristiana, la mujer es tratada como una reina, se le cede el sitio privilegiado, se la protege, se la abriga si hace frío, o se llevan sus cargas antes que dejar que una mujer lo haga, e incluso el hombre daría su vida por ella antes que pensar en el mismo... todas estas actitudes caballerosas no son machistas, para nada. Si fueramos iguales, como dice la giliprogresía, ¡por los cojones! iba yo a quitarme la chaqueta para darsela a una mujer que tuviera frío, del mismo modo que si un amigo mío tiene frío cuando salimos y yo tengo mi chaqueta lo que le digo es "ahora te jodes, macho, por no llevar chaqueta, capullo" y los dos encima nos reimos, que para eso somos iguales, en cambio con una mujer un hombre nunca se comportaría de esta forma.

El feminismo es si cabe más absurdo que el machismo, ya que este último tiene la disculpa histórica que de la que no goza el primero.

Yo soy diferente a mi mujer, unas cosas las hago yo mejor y otras muchas ella, y de esta forma nos complementamos formando un buen binomio, un buen matrimonio. Mi mujer conduce mejor que yo, por ejemplo, y no me avergüenza decirlo ¿por qué iba a avergonzarme? Me avergonzaría solo si condujera mi perro mejor que yo, creo que se me entiende.

Estoy harto de comprobar como este gobierno, y esta sociedad en general prima al maricón, al sensiblito, al modosito de los cojones..., parece que quieren suprimir al hombre de siempre, para sustituirlo por una suerte de engendro "políticamente correcto", esto es, pendiente de su carita, de su físico, llorica, sensiblito etc y si resulta que uno pertenece al típico macho de toda la vida lo tildan de bruto, de cavernícola o de bestia nazi poco más o menos.

Yo soy hombre, no me pongo cremitas ni mariconadas, no me depilo, me afeito la barba y punto,. No me interesa la moda como a la Marichalar, no me pongo pendientitos ni llevo pantalones rosa, no me gustan los programas de cotilleo ni el marujeo, trabajo como todo quisque que se precie y me pongo en último lugar en mi casa, si sobra entonces me toca algo, si no para los demás, como debe ser. Si alguien en mi casa tiene que pasar frío, hambre, incomodidad, cansancio o cualquier cosa mala ese soy yo y nadie más, eso es ser hombre y todo sin hacer aspavientos, calladito y punto, no lloro fácilmente y mucho menos por golpes, caídas etc, y se que se me entiende lo que quiero decir, y el que no lo entienda es por que es una nenaza, eso seguro.

Mis padres me enseñaron a ser hombre y mi mujer y yo lo haremos con nuestros dos hijos, y serán hombres como Dios manda, que tengan sus mujeres en un pedestal por encima de ellos como todo caballero cristiano ha hecho siempre durante toda la historia.

04 enero 2010

José Bono, el hipócrita

A continucación transcribo lo leido en In Partibus Infidelium sobre el inefable Bono, ese hipócrita blasfemo que sólo actúa segun las órdenes de su amo político, Zapatero.

"Todos sabemos que el Presidente del Congreso, José Bono, presume de ser socialista y católico. "Dime de qué presumes y te diré de lo que careces", dice el refranero español. El pasado sábado vi en Intereconomía TV el programa "Más se perdió en Cuba". Allí uno de los contertulios, César Alonso de los Ríos, contó una anécdota muy interesante. Resulta que César estaba un día en una comida con José Bono y el "teólogo" Miret Magdalena.

En un momento de la sobremesa José Bono dijo que él es católico pero que no cree en la resurrección de Cristo. César se sorprendió y le preguntó: "¿Pero cómo puedes ser católico y no creer en la resurrección de Cristo?". A esto José Bono respondió: "¡Uy!, qué ortodoxo se nos está poniendo César". Según Bono se puede ser católico y no creer en la resurrección de Cristo, contradiciendo ni más ni menos que a San Pablo cuando dice en I Corintios 15, 14: "Si Cristo no ha resucitado vana es nuestra fe".


El señor Bono es tan católico como yo budista, aunque si me apuran prefiero creer en lo que dice Ricardo de la Cierva (Pero la contradicción fundamental de José Bono es su doble condición de cristiano confeso y masón encubierto. Mis fuentes, unánimes, sugieren y confirman que el actual ministro de Defensa pertenece a la masonería e incluso señalan la obediencia masónica en la que está inscrito; la llamada Orden Martinista Sinárquica, a la que uno de mis contactos principales califica como "orden interna o núcleo de la Masonería Rectificada Cristiana), que José Bono es masón, como tantos otros en este gobierno infame."
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