Buena película, me ha gustado mucho más que Centurión, que sin ser mala, me defraudó un poco. Yo le pondría un 8 sobre 10.
En el año 140 d.C., 20 años después de la nunca explicada desaparición de la Novena Legión en las montañas de Britania, el joven centurión Marcus Aquila es destinado por Roma a un fuerte para resolver el misterio y limpiar la reputación de su padre, el comandante de la Novena Legión, que perdió el Águila en una emboscada años atrás.
Con la única ayuda de su esclavo Esca, Marcus Aquila cruza el famoso Muro de Adriano y se adentra en los desconocidos terrenos de Britania, donde se enfrentará a tribus salvajes e intentará recuperar el emblema de la legión pérdida y reconciliarse con la memoria de su padre.
Esta es la sinopsis de la película "The Eagle", en cristiano El Águila, protagonizada por Channing Tatum y Jamie Bell, contando como secundario de lujo a Donald Sutherland.
No voy a contar más de la película que ya he visto aunque todavía no la hayan estrenado (para no fastidiar al que quiera verla), pero si me gustaría hacer un breve comentario de una parte que me ha gustado mucho, eso si, sin destrozarosla (podéis leerlo tranquilamente que no cuento nada que os destripe la película, eso nunca).
Se trata del dialogo que mantiene el centurión Marcus con su esclavo Esca, y es el que sigue:
Esclavo: ¿Estamos aquí para encontrar a tu padre?
Centurión: Estamos aquí para encontrar el Águila
Esclavo: ¿Por qué ese pedazo de metal significa tanto para ti?
Centurión: El Águila no es un pedazo de metal. El Águila es Roma, es el símbolo de nuestro honor, cada logro, cada victoria... Donde está el Águila podemos decir que Roma hizo eso.
Esclavo: (silencio)
Centurión: No lo entenderías. ¿Como podrías?
El Águila es lo que hoy llamamos Bandera, y una bandera no es un pedazo de tela, es un símbolo que los que somos patriotas amamos, respetamos y defendemos incluso con nuestra vida, pero eso es algo que los miserables no entienden, ¿como podrían?

Respetar la bandera no es idolatrar a un símbolo o a un emblema como un detalle de la tradición o de la costumbre. Es llevar en la mente y el corazón el valor de los hombres que nos dieron libertad, entregaron vida por este país y finalmente nos dejaron una patria libre, independiente y soberana.
Muchos critican la abrumadora presencia de la bandera americana en su sociedad, aman su nación, su cultura, su patria, su bandera. Además, de ser los dueños del mundo, piensan, creen y sueñan que son los dueños del mundo. Por eso son un gran país, por que da igual de que estado sean, a la hora de la verdad, solo tienen una bandera y esta claro que la unión hace la fuerza. Han escogido bien el nombre de su nación, Estados Unidos. No hace falta recordar, que no hay ninguna potencia mundial que no tenga en la más alta estima a su bandera, y que nos iría mucho mejor si aprendiéramos a respetar nuestra bandera como lo hacen ellos, y no solo ondearla cuando juega la selección española o corre Fernando Alonso.
Debemos respetar la bandera como el símbolo que es de España, de todos los españoles, de todos los que han dado y dan su vida por España y debemos enseñar a nuestros hijos a respetar esta enseña, es un deber de todo español, un deber y un honor sin el cual no seriamos nada, pues alguien que no respeta a su bandera es simplemente eso, nada.
¡Viva España!
Breve reseña del origen de las banderas:
La bandera, en su más alta significación, es el símbolo de nacionalidad y representación de la patria.
Según el criterio de los etimologistas, el término bandera procede de la voz española banda, y ésta, así como sus equivalentes persa, visigoda y germánica band (o banda) y latina bandum (o bandus), de las sánscritas bandh, amarrar, estrechar, y bandhs, lazo, ligadura.
La necesidad de reunirse para formar un grupo con un proyecto determinado debió suscitar el deseo de usar algo -un objeto, una figura, una imagen- que sirviera de señal para congregarse alrededor de ella. Esta señal, signo de un propósito físico -fácil es comprenderlo-, pasó a indicar o sugerir una idea común, un ideal: quedó así creado el símbolo. La necesidad y el valor de este símbolo llegaron a acrecentarse cuando la realización de una empresa o el logro de una victoria suscitó, después, el recuerdo de esa hazaña. Además de enorgullecer a quienes la habían alcanzado, sirvió de estímulo para emprender nuevos proyectos, nuevas proezas. La representación más antigua que parece conocerse de la bandera como agrupación étnica o de pueblo, procede de Egipto.
En las pinturas de la cerámica descubierta en las tumbas de la época primaria de aquel país, donde se representan chozas de las tribus aborígenes, aparecen sistemas rudimentarios de defensa, y por sobre ellos, una bandera flotando al impulso del viento con la imagen de un animal sagrado. Este mismo símbolo aparece entre los indostánicos y, posteriormente, entre los teba-nos, los asirios, los medos, los partos, los armenios, las tribus de Israel, los griegos y los romanos, quienes fueron los que realmente le dieron el significado contemporáneo. De ellos la adoptaron los germanos y los galos
Actualmente, la bandera, no obstante sus ligeras diferencias, puede defínírsela como una insignia compuesta por un trozo de tela , por lo común de tafetán o de seda, de forma cuadrilonga, asegurado por uno de sus lados en una driza o en un palo que recibe el nombre de asta. Sus colores, la distribución de éstos, la disposición de sus franjas, sus ornamentos -su escudo o su lema, si lo lleva- y otros aditamentos indican la potencia, nación o estado a que pertenece.
Según creencia generalizada, la más antigua de las banderas nacionales actuales es la de Dinamarca, cuyo uso se remonta al año 1219.
La mayor parte de las banderas nacionales, aun cuando su uso fuera anterior, se adoptaron oficialmente en el siglo XX.
Los grandes paises, respetan su bandera, solo los cretinos se averguenzan de ella.