26 julio 2011

Anders Behring Breivik,el terrorista masón


El terrorista que ha matado a 76 personas en Noruega, es masón.

Todos los medios de comunicación de izquierda tratan, sin éxito, esconder la filiación de este terrorista con la secta masónica, y como se puede ver en la foto, no queda ninguna duda. Los medios han mentido diciendo que le terrorista era cristiano, ya que es imposible ser cristiano y masón al mismo tiempo, eso es tan estúpido como ser comunista y falangista a la vez, o nazi y sionista...

La Iglesia condena con la excomunión a todo cristiano que se haga masón, por esta razón, pasa a no pertenecer, ipso facto, a la iglesia todo aquel que se arrime a esta perniciosa secta luciferina. 

LO QUE DICE LA IGLESIA SOBRE LA MASONERÍA

Pío XII, el 24 junio 1958, señaló como "raíces de la apostasía moderna el ateísmo científico, el materialismo dialéctico, el racionalismo, el laicismo, y la masonería, madre común de todas ellas".

La disciplina vigente está recogida en los cánones 684, 2335 y 2336 del CIC. En el primero se prohibe a los fieles dar el nombre de asociaciones secretas, condenadas, sediciosas, sospechosas o que procuran sustraerse a la legítima vigilancia de la Iglesia. En el segundo, se indica que los que dan el nombre a la secta masónica incurren ipso facto en excomunión. En el tercero recoge las penas impuestas a los clérigos que dan su nombre a la secta masónica.
¿QUE ES LA ?MASONERIA

La masonería ataca y cuestiona los fundamentos cristianos, es una secta satánica escondida en la sombra del secretismo y abiertamente agresiva con la Iglesia Católica. Creen en el Gran Arquitecto del Universo que no es otro que Lucifer y aunque dicen aceptar a todas las religiones, en verdad, es una gran mentira, una más de las que utilizan los que adoran al diablo para conseguir poder, influencias, dinero, que es lo que ellos llaman "conocimiento".

Un consejo, huid como de la peste de los masones.

22 julio 2011

Fotos de Leticia, mal vestida, en la entrega de despachos en aviación, Base de La Virgen del Camino - León

La falta de respeto de Leticia es tan grande y bochornosa, que de tener un mínimo de dignidad se quedaría en casa con sus niñas jugando a las princesitas.

La categoría y la clase es algo que se luce en cualquier situación y que, o se tiene o no se tiene, adquirirla no es posible. Está claro que esta chica no tiene ni clase ni categoría, por mucho que se haya casado con un príncipe, no deja de ser lo que es, ni deja de ser  hija y nieta de quien es. La educación se aprende desde la cuna y o bien es una maleducada o lo hace para faltar al respeto a nuestro ejército, lo cual es mucho peor. Patética e impresentable.

La culpa de esta falta de respeto, por cierto, la tiene el principe por no ponerle los puntos sobre las ies, que su "señora doña" sea princesa no le da derecho a hacer lo que le de la gana y pasarse el protocolo, el respeto y la educación por donde amargan los pepinos. 


(Pronto le cambiarán el nombre a la base. Puede que le llamen Base de “La Pasionaria“, que es a quien escribía los discursos la abuela de Letizia)





¡Ya se ve quién manda en casa …!

Y el insulto a todos los que se visten de gala, con guantes blancos, etc. y ella … a darles en el morro : para que veáis lo que respeto yo estas cosas y lo progre que soy.

Han quitado esta foto de Internet. En todos sitios aparece denegado el acceso

Olé, Leti, que acabas con la monarquía en un pispas… ¡Felicidades y GRACIAS !









No hace falta leer la prensa amarilla para darse cuenta que la vestimenta que luce nuestra querida princesa es inadecuada para el momento y despreciativa para los asistentes al acto de Jura de Bandera y Entrega de Reales Despachos en la Escuela Naval Militar. Como la Casa Real sabe mucho de protocolo y es de suponer que S.A.R. sabía perfectamente que tipo de acto iba a presidir, cabe pensar que asistir con esta uniformidad ha sido decisión completamente suya, con la anuencia de su esposo, que está claro que no manda en casa.



Si el acto hubiera sido en cualquier otro país o estamento, seguro que habría asistido con la uniformidad adecuada y estipulada, por si no la dejaban pasar. Creo que la familia Real se mantiene, entre otras muchas y mas importantes cosas, para que "den la talla" en momentos como este, aunque sean de escasa relevancia nacional y simplemente ataña a una minoría como es la Armada que está celebrando el Día de su Patrona. No era necesaria su presencia en al acto y para estos favores mejor quedarse en casa con las niñas.



Lo peor es que no ha sido un descuido ocasional, hay otros antecedentes (interpretados con distinto matiz al mío) como fue la Entrega de Despachos en León. Claro que si alguien tuviera lo que hay que tener, le habría llamado la atención por su falta de protocolo, pero ¿quién?.

Votadlo en wikio 

20 julio 2011

Conan el Barbaro, 2011


Videos como este hacen que espere la película con ganas. Me he quedado gratamente sorprendido, espero que la película siga la misma linea, porque de ser así va a ser entretenimiento puro y duro.

18 julio 2011

Diálogo con Nuestro Padre, Dios.

HOMBRE: Padre Nuestro que estás en los cielos
DIOS: Si.. Aquí estoy..
HOMBRE: Por favor ... no me interrumpa. ¡Estoy rezando!
DIOS: ¡Pero tu me llamaste!..
HOMBRE: ¿Llamé? No llamé a nadie. Estoy rezando.... Padre Nuestro que estas en los cielos...
DIOS: ¡¡¡Ah!!! Eres tú nuevamente.
HOMBRE: ¿Cómo?
DIOS: ¡Me llamaste! Tú dijiste: Padre Nuestro que estás en los Cielos.
Estoy aquí. ¿En que te puedo ayudar?
HOMBRE: Pero no quise decir eso. Estoy rezando. Rezo el Padrenuestro todos los días, me siento bien rezando así. Es como cumplir con un deber. Y no me siento bien hasta cumplirlo.
DIOS: Pero ¿cómo puedes decir Padre Nuestro sin pensar que todos son tus Hermanos, ¿Cómo puedes decir que estás en los cielos, si no sabes que el cielo es paz, que el cielo es amor a todos...
HOMBRE: Es que realmente no había pensado en eso.
DIOS: Pero.... prosigue tu oración.
HOMBRE: Santificado sea tu nombre...
DIOS: ¡Espera ahí! ¿Qué quieres decir con eso?
HOMBRE: Quiero decir... quiero decir... lo que significa. ¿Cómo lo voy a saber? Es parte de la oración. ¡Solo eso!
DIOS: Santificado significa digno de respeto, santo, sagrado.
HOMBRE: Ahora entendí. Pero nunca había pensado en el sentido de la palabra SANTIFICADO. 'Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo...'
DIOS: ¿Estás hablando en serio?
HOMBRE: Claro! ¿Por qué no?
DIOS: ¿Y que haces tú para que eso suceda?
HOMBRE: ¿Cómo qué hago? ¡Nada! Es que es parte de la oración, hablando de eso... sería bueno que el Señor tuviera un control de todo lo que acontece en el cielo y en la tierra también.
DIOS: ¿Tengo control sobre ti?
HOMBRE: Bueno... ¡Yo voy a la Iglesia!
DIOS: ¡No fue eso lo que te pregunté! ¿Qué tal el modo en que tratas a tus hermanos, la forma en que gastas tu dinero, el mucho tiempo que das a la televisión, las propagandas por las que corres detrás, y el poco tiempo que me dedicas a Mi?
HOMBRE: Por favor, ¡Para de criticar!
DIOS: Disculpa. Pensé que estabas pidiendo que se haga mi voluntad. Si eso fuera a acontecer.. ¿Qué hacer con aquellos que rezan y aceptan mi voluntad, el frío, el calor, la lluvia, la naturaleza, la comunidad....
HOMBRE: Es cierto, tienes razón. Nunca acepto tu voluntad, pues reclamo por todo. Si mandas lluvia, pido sol.. si mandas sol me quejo del calor, si mandas frío, continuo reclamando; pido salud, pero no cuido de ella, dejo de alimentarme o como mucho.
DIOS: Excelente que reconozcas todo eso. Vamos a trabajar juntos tú y yo. Vamos a tener victorias y derrotas. Me está gustando mucho tu nueva actitud.
HOMBRE: Oye Señor, preciso terminar ahora, esta oración está demorando mucho más de lo acostumbrado. Continúo...'el pan nuestro de cada día dánoslo hoy'...
DIOS: ¡Para ahí! ¿Me estas pidiendo pan material? No solo de pan vive el hombre sino también de Mi Palabra. Cuando Me pidas el pan, acuérdate de aquellos que no lo tienen. ¡Puedes pedirme lo que quieras, deja que me vea como un Padre amoroso! Estoy interesado en la última parte de tu oración, continúa...
HOMBRE: 'Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden....'
DIOS: ¿Y tu hermano despreciado?
HOMBRE: ¿Ves? Oye Señor, él me criticó muchas veces y no era verdad lo que decía. Ahora no consigo perdonarlo. Necesito vengarme.
DIOS: Pero.. ¿Y tu oración? ¿qué quieres decir con tu oración? Tú me llamaste y estoy aquí, quiero que salgas de aquí transformado, me gusta que seas honesto. Pero no es bueno cargar con el peso de la ira dentro de tí! ¿Entiendes?
HOMBRE: Entiendo que me sentiría mejor si me vengara.
DIOS: ¡No! Te vas a sentir peor. La venganza no es buena como parece..
Piensa en la tristeza que me causarías, piensa en tu tristeza ahora. Yo puedo cambiar todo para ti. Basta que tú lo quieras.
HOMBRE: ¿Puedes? ¿Pero cómo?
DIOS: Perdona a tu hermano, y Yo te perdonaré a ti y te aliviaré.
HOMBRE: Pero Señor.. no puedo perdonarlo.
DIOS: ¡Entonces no me pidas perdón tampoco!
HOMBRE: ¡Estás acertado! Pero solo quería vengarme, quiero la paz Señor.. Está bien, está bien: perdono a todos, pero ayúdame Señor!.
Muéstrame el camino a seguir.
DIOS: Esto que pides es maravilloso, estoy muy feliz contigo. Y tú...
¿Cómo te estas sintiendo?
HOMBRE: ¡Bien, muy bien! A decir verdad, nunca me había sentido así. Es muy bueno hablar con Dios.
DIOS: Ahora terminemos la oración.. prosigue...
HOMBRE: 'No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal...'
DIOS: Excelente, voy a hacer justamente eso, pero no te pongas en situaciones donde puedas ser tentado.
HOMBRE: y ahora... ¿Qué quieres decir con eso?
DIOS: Deja de andar en compañía de personas que te llevan a participar de cosas sucias, secretas. Abandona la maldad, el odio. Todo eso te lleva al camino errado. No uses todo eso como salida de emergencia.
HOMBRE: ¡No te entiendo!
DIOS: ¡Claro que entiendes! Has hecho conmigo eso varias veces. Vas por el camino equivocado y luego corres a pedirme socorro.
HOMBRE: Tengo mucha vergüenza, perdóname Señor.
DIOS: ¡Claro que te perdono! Siempre perdono a quien está dispuesto a perdonar también. Pero cuando me vuelvas a llamar acuérdate de nuestra conversación, medita cada palabra que dices. Termina tu oración.
HOMBRE: ¿Terminar? Ah, sí, 'AMEN!'
DIOS: ¿Y qué quiere decir 'Amén'?
HOMBRE: No lo sé. Es el final de la oración.
DIOS: Debes decir AMEN cuando aceptas todo lo que quiero, cuando concuerdas con mi voluntad, cuando sigues mis mandamientos, porque AMEN quiere decir ASÍ SEA , estoy de acuerdo con todo lo que oré.
HOMBRE: Señor, gracias por enseñarme esta oración, y ahora gracias también por hacérmela entender.
DIOS: Yo amo a todos mis hijos, pero amo más a aquellos que quieren salir del error, a aquellos que quieren ser libres del pecado. ¡Te bendigo, y permanece en mi paz!
HOMBRE: ¡Gracias Señor! ¡Estoy muy feliz de saber que eres mi amigo!

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06 julio 2011

El honor y la guerra



«Cuanto más se les conoce, más se les quiere. Por eso y por el honor de los mutilados, de los muertos, de los que a buen seguro van a seguir muriendo, y por el honor de quienes sigan vivos jugándose la vida por nosotros, hay que ofrecerles todo el reconocimiento»

POR ÁNGEL EXPÓSITO MORA
Día 29/06/2011

ES muy difícil, por no decir imposible, que un civil sienta el pleno significado de la palabra «honor» tal y como la entienden los militares. ¿Hasta dónde puede llegar el valor de un soldado para dar su vida porque se lo mandan o por su Patria? Resulta casi incomprensible, si no fuera por lo que les conozco, imaginar el nivel de vocación, sacrificio, lealtad y disciplina que un soldado mantiene hacia sus mandos, hacia su Gobierno democrático y hacia la sociedad que lleva representada en el hombro del uniforme con la bandera nacional.

Hace unos años, durante una reunión de la Asociación de Diplomados en Altos Estudios de la Defensa Nacional (Adalede) con sede en el Ceseden, se comentó una encuesta entre la juventud española en la que la pregunta principal fue: ¿estarías dispuesto a dar tu vida por España? Imaginen la respuesta. Ganó el no mayoritariamente. Estoy seguro de que si esa misma pregunta se replanteara a la población adulta, el resultado sería similar, seamos sinceros, excepción hecha del estamento castrense, donde la estadística no varía un ápice entre los jóvenes o sus mayores.

Por todo lo anterior es tan sumamente trascendental que reconozcamos a nuestros soldados por lo que son, por lo que hacen y por dónde lo desarrollan: en la guerra. Con todas las letras. Porque el concepto no es baladí.

Y es que nos hemos acostumbrado de tal manera a los eufemismos y a los dimes y diretes como artilugios lingüísticos, que huimos de la verdad como si nada. Y ya está bien. No estamos hablando de si hay crisis o no, cual tomadura de pelo reciente; o si el término «Nación» es discutido o discutible; ni siquiera si el crecimiento económico es negativo —solemne majadería para evitar decir decrecimiento—. Estamos hablando de gente a la que se la mutila y se la mata.

Pero el problema de fondo es que los aspectos formales coinciden en el tiempo, absolutamente a propósito, con una actitud política perfectamente premeditada. Si no fuera porque detrás de esa falsedad y ocultación subyace toda una estrategia, estaríamos hablando de un desliz, de un quiero y no puedo y de un complejo atávico, cuando lo cierto es que asistimos a una negación de la verdad completamente fundamentada en un procedimiento político y lingüístico que miente ante la evidencia. Quizá funcionara en su día que una mentira mil veces repetida se convierte en verdad, pero me temo que ya no cuela ante una sociedad madura, democrática, sensata, y, sobre todo, no cuela ante unos profesionales a los que no se les engaña con aviones fletados a toda prisa para su repatriación.

Del «No a la guerra» hemos pasado sin pancartas al «No decir la palabra guerra». Y este malabarismo perverso se escupe en el honor de los muertos y mutilados e intenta condicionar a toda la sociedad. De ahí que en España suspendamos, casi sin solución de continuidad, la asignatura de Cultura de la Defensa.

En cualquier Escuela de Guerra de nuestros Ejércitos o de la Armada y en cualquier Academia militar del mundo occidental, los cadetes y oficiales aprenden desde el primer curso que el mundo se enfrenta desde hace años a nuevos modelos de guerra. Ya no son dos ejércitos uniformados, por lo tanto identificables y visibles, los que mantienen una contienda. Eso pasó a la historia. Asistimos a escenarios mucho más complejos donde el terrorismo internacional y religioso, la piratería, el enemigo difuso e invisible o multiforme y desorganizado, se plantan frente a sociedades democráticas, constitucionalmente defendidas por Fuerzas Armadas con principios, con reglas de enfrentamiento y con opiniones públicas detrás. Para lo bueno y para lo malo.

De ahí que cualquier país de nuestro entorno tienda a organizar su respectiva Defensa Nacional con unas Fuerzas Armadas dimensionadas, dotadas, con reglas para el uso de la fuerza, transportables y ágiles, y con militares reconocidos y respaldados por sus sociedades. Por eso es tan importante que se sientan con el aliento de la gente común y de los políticos. Y no hay mejor vaho que reconocerles con la verdad de que mueren y son mutilados en una guerra.

En este sentido, tengo más que serias dudas de que la sociedad española sepa de verdad cómo viven, cómo se defienden y por qué mueren nuestros soldados en Afganistán. Los mensajes difusos se han ido transmitiendo entre nuestra opinión pública de manera soterrada, poco a poco, hacia no saber el porqué de las cosas. Y los periodistas tenemos una importante responsabilidad en este proceso. No sé si por complejos o por desconocimiento, pero seguimos erre que erre, mareando la perdiz sin clamar por que se llamen a las cosas por su nombre.

En Afganistán la labor de las tropas españolas comenzó a cambiar a mediados de 2008. El PRT de Qala-e-Naw inició su transformación hacia la nueva base que ahora es, y poco después nuestros legionarios empezaron a planificar sus desplazamientos hacia el norte del país para establecerse en las peligrosas posiciones avanzadas donde ahora comparten misión con marines norteamericanos. Desde la primavera de 2010 nuestros soldados están en territorios donde no se recuerda que pisara un extranjero. Aquello es lo más parecido al infierno. ¿Sabe la sociedad española que allí hay combates constantes? ¿Conoce la opinión pública los peligros que supone transcurrir por esos caminos infranqueables? ¿Hemos transmitido los periodistas qué significa que cientos de soldados vivan como ratas en esas posiciones avanzadas?

La última vez que pisé Afganistán, hace ya un año, un legionario me comentó que cuando llegaron a la posición avanzada de Sangatesh un pastor local les preguntó si esa columna de blindados formaba parte del ejército ruso. Tal cual. Aquello es la Edad Media. Es la guerra sin reglas.

Y mientras tanto, en España asistimos a un absurdo debate de indefinición legal y hasta constitucional de qué es la guerra. No sé si a propósito o no, el constituyente rehuyó dicho formalismo que ahora estamos pagando. El artículo 63.3 de nuestra Carta Magna deja el asunto en el aire en tal medida, que sirven términos como teatro de operaciones, misión, operación de mantenimiento de la paz o escenario bélico con tal de no decir la palabra «guerra».

E insisto. Ya está bien de zarandajas. Aquella última vez que pisé Afganistán un soldado español se despidió así de mí: «Hala, vete pa'Madrid y cuenta qué es esto. Pero cuéntalo como es. Con todas las letras». Y desde entonces, siempre que he podido, lo he dicho. Y me viene a la memoria otra cita de alguien que recién llegado al mundo castrense me dijo: «Cuanto más les conozco, más les quiero», en referencia, claro está, a los militares.

Y es verdad. Cuanto más se les conoce, más se les quiere. Por eso y por el honor de los mutilados, de los muertos, de los que a buen seguro van a seguir muriendo, y, sobre todo, por el honor de quienes sigan vivos jugándose la vida por nosotros, hay que ofrecerles todo el reconocimiento. Por ser capaces de dar su vida en una Guerra. Así, con mayúsculas.

ÁNGEL EXPÓSITO MORA ES PERIODISTA

03 julio 2011

La caravana maricona



La mediocre y enchufada Bibiana Aido, ha apoyado la manifestación de los maricones en ese día en el que celebran el orgullo que tienen por ser sodomitas, esto es, orgullo por dar y dejarse dar el por el culo, cosa que para ellos es un orgullo y para todos los demás una sucia aberración vomitiva, inhumana y contra natura.

Ojalá los niños que tenga Bibiana Aido le salgan maricones y lesbianas, y deseo esto por ella, ya que así podrá estar orgullosa e ir con ellos a la caravana del orgullazo maricón.

No deja de sorprenderme como políticos, masones, rojetes, amorales etc, apoyan algo que no desean para sus propios hijos, por motivaciones políticas e interesadas de llevarse esa porción del voto que todos conocemos.

Siguen intentando hacernos tragar eso de que ser maricón es normal, cuando es un desviación  anormal de la conducta humana. Decir esto no es homófono, ya que no se ataca al maricón, a los maricones no se les desea mal alguno, al revés, se les desea todo lo mejor del mundo, pero lo uno no quita lo otro, decir que un maricón es una persona con una sexualidad normal y natural es faltar a la verdad y hay que decirlo.  Las cosas en su sitio.

Por otra parte, usar el extranjerismo "gay" me parece más maricón que el vocablo español, por eso no lo hago. 



 
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