27 marzo 2012

La herejía del libro "El camino abierto por Jesús", del hereje Jose A. Pagola


–Por lo que se ve, Pagola sigue diciendo lo mismo.

–Y yo también. Mientras Pagola contra-diga en público graves enseñanzas de la Iglesia, algunos, pocos, contra-diremos sus publicaciones (cf. Reforma o apostasía 76-79).


El libro de José Antonio Pagola sobre Marcos, editado en PPC, no llegó a difundirse, según se comunicó en octubre de 2011, pues el informe que había solicitado el Obispado de Getafe para dar a la obra su nihil obstat fue muy desfavorable. Ya el primer volumen de la serie sobre los evangelistas, Mateo, había sido objeto de denuncias y protestas.
El Informe doctrinal sobre el libro (sin Nihil obstat) de J. A. Pagola, El camino abierto por Jesús. Marcos (PPC, Madrid 2011), solicitado por el Obispo de Getafe, Diócesis en la que está radicada la Editorial PPC, perteneciente al grupo SM, es muy extenso, fundamenta sus evaluaciones en gran número de citas textuales de la obra, está fechado el 7 de mayo de 2011, y no conozco el nombre de su autor. Resumo su dictamen muy brevemente.


1. Breve presentación de la obra.
2. Aspectos problemáticos. Se encuentran en el libro «una serie de ambigüedades respecto a enseñanzas básicas de la fe cristiana, e incluso afirmaciones que no se ve cómo puedan resultar compatibles con determinados pronunciamientos de la Iglesia».

2.a) Seguimiento de Cristo, fe y religión. «Una de las cosas que más llama la atención en muchos de los comentarios [de Pagola] es la oposición entre las prácticas religiosas o la confesión de fe ortodoxa y nociones como vida y seguimiento de Jesús»… «Tal planteamiento es incompatible con la fe católica».

2.b) Identidad de Jesucristo y misterio de Dios. «Como se puede advertir encontramos de nuevo la relativización de las fórmulas dogmáticas en razón de la praxis…; en realidad la posición del autor parece acercarse a la que mantuvo J. Sobrino S. J., donde la confesión de fe cristológica quedaba redimensionada por la praxis liberadora, hasta el punto de considerarse “peligrosas” las fórmulas dogmáticas».

Pagola da a entender que «la encarnación consiste en que Dios está sumamente presente en Jesús, lo cual, como ya recordó la CDF [Congregación de la Doctrina de la Fe] en su momento resulta insuficiente para hablar del misterio de Cristo. La afirmación del autor de que “Jesús vive lleno de Dios” (p. 40) apunta en esa misma dirección».

«Tampoco son muy precisas las enseñanzas acerca de la providencia… Pertenece a la fe católica el que Dios pueda intervenir en la naturaleza y en la vida de los hombres, no meramente como sustentando el ser, sino de manera específica, sea con la justificación y los dones sobrenaturales, sea con los milagros. El planteamiento del autor de que simplemente ofrece la gracia, y el resto es obra del hombre, no se ve cómo interpretarlo sin caer en el semi-pelagianismo» [Nota de JMI.- En realidad no encaja Pagola en el esquema semipelagiano, pues no reconoce al Dios del Evangelio, que premia y castiga según las obras; sino a un Dios que solamente salva: “sin condiciones", “no excluye a nadie", “acoge a todos". No son, pues, necesarias “las obras” para la salvación; ni siquiera, como exigía Lutero, “la fe"].

2.c) La Eucaristía. Al comentar Pagola la última Cena «es difícil deducir que el autor del comentario esté enseñando la identificación de los dones ofrecidos de pan y vino con el cuerpo y la sangre del Señor después de las palabras de la Institución; más bien da la impresión de tratarse de algo simbólico»… «No creemos que estos textos reflejen la fe de la Iglesia, tal como se formuló en Trento, o más recientemente en el Credo del Pueblo de Dios nn. 24-25, pues falta la referencia al carácter sacrificial y a la presencia real y sustancial».

2.d) Muerte de Cristo en la Cruz por la salvación. «Éste es uno de los puntos en que encontramos mayores ambigüedades e incluso afirmaciones incorrectas del autor que se oponen al Magisterio de la Iglesia»… El autor presenta «una explicación incorrecta de la noción de expiación o de reparación, de manera que al lector le resultará inaceptable». La Congregación de la Doctrina de la Fe, en las notificaciones que rechazan los errores del P. Haight, S. J. y de J. Sobrino, S. J., «insiste en que la muerte de Cristo no es un mero ejemplo, sino que hay una causalidad eficiente no meramente ejemplar de la muerte de Jesús respecto a nuestra salvación… Es absolutamente necesario que estos elementos queden reflejados al explicar la muerte del Señor si no se quiere provocar una deformación de la fe; de lo contrario sería inevitable, como recordaba la notificación acerca de algunas obras de Jon Sobrino, reducir la redención a moralismo, si Cristo queda como mero ejemplo, aunque sea ejemplo supremo. El Catecismo de la Iglesia Católica presenta también las enseñanzas de la muerte de Cristo como sacrificio con bastante claridad: cf., nn. 606-617; 621-623».

2.e) El Reino de Dios y la Iglesia. «En estos textos la impresión que se da es que el Reino se limita a una serie de valores humanos, incluso espirituales, pero tal presentación sería algo reductivo, ya que explicó Pablo VI en el Credo del Pueblo de Dios n. 27: “Confesamos igualmente que el Reino de Dios, que ha tenido en la Iglesia de Cristo sus comienzos aquí en la tierra, no es de este mundo, cuya figura pasa… sino que consiste en que conozcan cada vez más profundamente las riquezas insondables de Cristo, en que se ponga cada vez mayor esperanza en los bienes eternos, en que cada vez más ardientemente se responda al amor de Dios; finalmente en que la gracia y la santidad se difundan cada vez más entre los hombres».

2.f) Ambigüedades sobre la moral. «En lo referente a la moral encontramos también una oposición de fondo típica de la modernidad entre ley, norma, obligación, por una parte, y vida, felicidad, salud por otra»… «Por otra parte al hablar de la conversión no acaba de quedar clara su relación con los actos concretos y la intervención de la gracia divina como lo que nos convierte»… «hay motivos para pensar que este modo de hablar sobre la conversión tiene poco que ver con lo que entiende la Iglesia. Parece que la conversión sería una cierta opción fundamental, con algún cambio concreto, pero compatible con acciones objetivamente malas, e independientemente de los medios sobrenaturales»…

«A la vez se mantiene siempre una permanente ambigüedad sobre la cuestión del pecado, que parece quedar reducido a todo aquello que se opone a “una vida digna y sana para todos”… Tampoco encontramos la cuestión del pecado como ofensa a Dios».

2.g) Posesiones diabólicas y curaciones. Comentando los episodios evangélicos de exorcismos «parece dar a entender en el lector no suficientemente formado, que los casos de posesión se deben reducir a problemas psíquicos, lo cual es incorrecto, y silencia además verdades de fe, como la existencia del demonio»… «en ningún momento se alude [en los exorcismos] a su carácter milagroso, es decir, a que se trata de actuaciones que superan el poder de la naturaleza, con lo cual permanece una ambigüedad constante sobre el modo en que Cristo cura».

3. Conclusión y valoración. «Debido a la serie de ambigüedades indicadas y de aquellos puntos en los que la enseñanza de este texto se opone a afirmaciones explícitas del Magisterio de la Iglesia, tal como se ha mostrado en el apartado 2, aun considerando otros aspectos positivos del texto presentado, no es posible que en su estado actual pueda recibir el nihil obstat».

Sin embargo, en San Sebastián, en el local comercial Fnac –gran distribuidora de «productos tecnológicos y culturales, con 110 tiendas en 8 países»–, a fines de enero de 2012, Pagola presenta esa misma obra, esta vez publicada en Bilbao, en la Editorial Desclée de Brouwer, sin nihil obstat, por supuesto, del Sr. Obispo, Mons. Iceta. El Diario Vasco dedica una página entera a promocionar esta obra en una larga entrevista al autor (26-I-2012). Reproduzco sólo el final de la misma, pues es bastante para conocer en qué aprecio tiene Pagola el Magisterio apostólico actual de la Iglesia:
–¿Cómo lleva los vetos a su obra por parte de la jerarquía?

–Van unidos al mensaje. Le pasó a él [a Cristo] y les ocurre a sus seguidores. No se puede hablar de Jesús con cierta fuerza y frescura y quedar impune.

Está claro. Así como Jesús es perseguido a muerte por las Autoridades religiosas de Israel, es perseguido Pagola por las Autoridades apostólicas de la Iglesia. Igualito. Es el precio que hay que pagar por dar testimonio de la verdad.

El impune. Don José Antonio Pagola (1937-), durante varios decenios, con el favor de los Obispos de San Sebastián, Mons. Setién y Mons. Uriarte, ha sido Vicario General, profesor de teología, rector del Seminario, director del Instituto de Teología y Pastoral. Y retirado ya de estos ministerios activos, se ha dedicado, más exclusivamente que antes, al estudio, a escribir y a dar conferencias. Los medios de comunicación del mundo, y en no pequeña medida los católicos, han promovido ampliamente su persona y sus enseñanzas. No es fácil hoy que un escritor fiel a la doctrina católica logre en diarios y revistas, en librerías religiosas, en televisiones y auditorios, en traducciones, una promoción semejante a la que recibe Pagola.

No debe, pues, presentarse Pagola como víctima. Que las Autoridades apostólicas de la Iglesia reprueben las enseñanzas suyas inconciliables con la doctrina católica es algo necesario y previsible. Más debiera preocuparle y dolerle que muchos bautizados contrarios a las enseñanzas de la Iglesia y alejados habitualmente de la Eucaristía, y que también tantos lectores ajenos a la fe católica, aprecien sus obras y encuentren en ellas tanto agrado.

Leemos en una reciente entrevista (11-III-2012) al último Premio Nadal, Álvaro Pombo: –¿Es usted creyente? –Soy cristiano. ¿Eso significa que creo en el credo tal como aparece en el canon de la misa? Pues no. Ni mucho menos. El caso es que me ha dado ahora por leer a muchos teólogos como José Antonio Pagola, que han escrito de Jesús de Nazaret desde la perspectiva desmitologizada de su historia.

Tener innumerables lectores entusiastas, que rechazan algunas o todas las verdades de la Iglesia católica, es realmente una desgracia. Y un gran peligro.

Padre José María Iraburu, sacerdote

1 comentario:

  1. Hola, la verdad me gusto mucho tu blog!, yo tengo un blog que utilizo para la evangelización, formación, difusión y predicación de la Palabra de Dios y temas afines, como la Doctrina de nuestra Santa Iglesia Católica, y subo artículos relacionados con nuestra fe, con la filosofía y teología cristiana. Me gustaría que pasaras y su tenes la posibilidad de recomendarlo, te lo agradezco de corazón!!! Que el Señor bendiga tu vida, y tus proyectos!!
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